miércoles, 8 de septiembre de 2010

Let’s get physical, physical

Patines

Ah… el deporte, como he contado en otras ocasiones, mi Padre es un amante del mismo… antes en las canchas, ahora desde su sillón con una charola de botana a lado. El hecho es que cuando éramos niños, siempre trató de fomentarlo en nosotros… diría que fue en mi hermano en quien tuvo los mejore frutos y luego en mi, de niña aceptaba todos los deportes que me proponía y hasta los que no se me imaginaba que pudieran interesarme, recuerdo mis más tiernos años en “la deportiva” …no me pregunten donde era, sólo sé que era en el DF y que ahí aprendí a botar un balón.

El deporte siempre me fue presentado como una actividad lúdica, quiero decir, así que el momento de diversión con mi Padre era igual a juego y deporte y viceversa, lo primerito que hice en mi vida fue patinar.

Cuenta la leyend… ejem, quiero decir, cuenta mi Madre que por ahí de los 6 años me entró la loquera de querer patinar, mi Padre que siempre ha sido un entusiasta de… pues básicamente de todo, corrió a comprarme unos patines (carísimos, según recuerda mi Mamá… es, de hecho, lo que mejor recuerda) de piel, amarillos con negro, tan buenos eran, que ahora, 29 años después, mi hija se hizo una autodidacta del patinaje con ellos y ahora los domina a la perfección, de hecho, mi historia con esos patines fue muy similar, al parecer me los puse y empecé a avanzar sujetándome de las paredes, mi Madre aún indignada… no sé si por la compra fuera de presupuesto o por mi testarudez, me dijo: a la primera vez que te caigas, te los quito! …y no me caí.

Dice mi Mamá que recuerda haberme vigilado por horas y yo me tambaleaba, me hacía pa’ acá y pa’allá, me sujetaba de donde podía pero nunca toqué el piso, al final decidió que merecía conservarlos y aquí siguen.

Luego, si la memoria no me es infiel, siguió la bicicleta, nunca conseguí dominarla muy bien que digamos, pero recuerdo, como seguramente muchos de ustedes, a mi Papá corriendo detrás de mi mientras sujetaba el asiento de aquella vagabundo y luego lo soltaba sin avisarme para que no perdiera el equilibrio por el susto, hasta que lo escuchaba gritar desde lejos: “vas solaaaaa!”… y ahí era cuando generalmente azotaba.

Después intenté de todo, por lo menos todo a lo que mi Papá me animaba a participar, tenis, natación, atletismo, donde me quedé más rato fue en el basket ball, lo practiqué por años, durante la prepa incluso formé parte de la selección del colegio… como una semana. La estatura no me permitía hacer grandes jugadas pero era una ventaja cuando de robar balones se trataba, no había para mi un futuro promisorio en tal disciplina, pero por lo menos, como siempre, me divertía como lo que soy, una enana.

En mis años universitarios descuidé un poco el deporte aunque fui fundadora de la porra de los gallos… y creo que jamás animamos un juego pero ah como ensayamos!, tomaba clases de Jazz y por aquellos años, los aerobics eran la ondita así que en cuanto pude me inscribí a un gimnasio con mis amigas, quienes fueron a sesión y media y nunca volvieron.

Por recomendación de la instructora, empecé a combinar los aerobics con aparatos y los fines de semana, subía un cerro con algunos amigos… those were the days.

Al comprender que mis amigas me habían abandonado, me mudé de gimnasio a uno más cercano a mi casa, en el que además de aerobics y aparatos, había alberca, no recuerdo durante cuanto tiempo asistí a él pero fueron años, ahí conocí en el 96 o 97 a quien es desde entonces mi mejor amiga y con ella como cómplice, nos dispusimos a probar cuanto ejercicio se nos atravesaba desde el boliche hasta el spinning, mi amiga era una lumbrera en prácticamente todo, hasta en el golf!, excepto en el patinaje sobre hielo, (si me autoriza, ya les contaré) pero yo le llevaba años de experiencia patinando, así que no cuenta, yo seguía como siempre, haciéndolo por diversión.

Un accidente en el 2001 ocasionó que la mayoría de mis anteriores actividades estuviera contraindicada, luego me casé y llegaron los recortes de gastos y después los pretextos y así, esa parte de mi vida, mejor dicho, esa parte de MI, quedó aletargada.
Algunas veces intenté hacer ejercicio en casa con maravillosos videos de esos que venden por TV pero, lamentablemente no soy tan disciplinada como para hacerlo todos los días y honestamente, como que soy de las que necesitan a un entrenador gritándome en el oído: “VAMOS!!! 10 MÁS!!! ARRIBA!!!” y cosas por el estilo, para no rendirme.

Ahora, después de 8 años en los que el inscribirme a un gimnasio y asistir un día si y tres semanas no, se volvió un mal crónico, decidí ponerme de nuevo en movimiento, primero porque mi estado de salud literalmente me obliga a hacerlo, segundo… porque empiezo a verme como embutido en algunas prendas y tercero porque recordé lo divertido que es!!

Elegí el spinning (tampoco es que tenga mucho de donde elegir) porque no es muy caro, no me está contraindicado, es un excelente ejercicio cardiovascular, y a juzgar por los lugares que me duelen, diría que es muy completo y así, a la mitad de la primera clase me descubrí disfrutando como antes la sensación de exigirle más a mi cuerpo, de lograr un ritmo y mantenerlo, de sudar por el esfuerzo y luego terminar deliciosamente agotada. Es increíble como volver a una actividad así me acerca tanto a lo que fui, a lo que soy y que sin motivo aparente abandoné por tantos años…

Creo firmemente al ver a mi hija patinando, que el sentir que el cuerpo trabaja, ejercitarlo, llevarlo al límite, autoimponernos metas y saborear la gloria de alcanzarlas, forma parte de nosotros de forma intrínseca, y luego lo olvidamos… yo lo olvidé.

Por lo pronto ya asistí a las primeras cuatro sesiones y vivo para contarlo, así que, a moverse! Let’s get physical, physical!!

2 comentarios:

Lidka Diamond Star dijo...

Hey hey! wow! primer comentario hahahaha
yo empece cual bailarina... aun siento la misma felicidad cada que me pseudomuevo al ritmo de lo que suene... mi ilusión era ser bailarina de ballet... lamentablemente una fractura y su MALA (por mi decisión) recuperación ocasionaron que no pudiera cumplirlo, sin embargo jamas me aleje (llevenme a donde hay música y me muevo como ostion con limoncito! hahaha)

Mi papi siempre nos ha instado a todo (el estuvo toda su juventú en el pentatlon) y con raspadas y demás ame la bicicleta xD (que comodaaa)
y me desplazaba en montreal quebec por sus bellas calles en mi hermosa bici morada hahaha.

soy retorpe para cosas con pelotas (sin albuuur) así que me aleje de basquet,waterpolo etc... el volley me gusta aunque sea remala.

y la natación se volvió una parte de mi, me dicen sirenita algunos, nereida otros... nade en aguas abiertas, lagos y hasta charcos hahahaha. y aún lo hago

sin embargo es el patinaje el deporte que tiene tanto o mas lugar en mi corazón... (sobre todo en hielo)

que alegría que tu pequeña se decida a patinar! es algo que falta en las nuevas generaciones, salir! disfrutar! hacer algo por su salud...amar un deporte!

Skinniy dijo...

Quién lo diría, la doña de deportista xD

Que bueno que ha vuelto a eso, yo la verdad no soy muy de actividades físicas, lo mío es el intelecto (ai ajaaaa), pero que bueno que a usted sí le gusta xD

Que ya no se le olvide, doña, es bueno pa' la salud.

Saludoxxx

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